- Chasis versátil compatible con placas ATX y mATX con un diseño agresivo y compacto.
- Conectividad avanzada que incluye puerto USB 3.0 de alta velocidad y lector de tarjetas SD.
- Soporte para componentes potentes, admitiendo gráficas de gran tamaño y disipadores de hasta 160 mm.
- Relación calidad-precio imbatible para montajes de gama baja y media.
Si estás pensando en montar un ordenador y no quieres gastarte un dineral en la torre, la NOX Raven aparece como una alternativa muy decente. Se posiciona como una opción ideal para quienes buscan algo equilibrado, situándose en la gama básica y media del mercado, aunque curiosamente logra superar a muchos de sus rivales directos en el mismo rango de precio gracias a ciertos detalles técnicos.
A primera vista, nos encontramos con un chasis que no pasa desapercibido. Tiene ese estilo gaming agresivo con líneas angulosas y acabados que mezclan el metal con el plástico, buscando que el equipo luzca imponente sobre la mesa y no haya que esconderlo debajo. Es una torre que prioriza la funcionalidad sin olvidarse de que el aspecto visual importa mucho hoy en día.
Detalles Técnicos y Construcción
En cuanto a los materiales, la estructura principal está fabricada en acero SGCC, lo que le otorga una robustez considerable a pesar de ser una caja ligera. El frontal combina el plástico ABS con una rejilla de metal mesh, una elección inteligente para que el aire fresco entre sin problemas y los componentes no se calienten más de la cuenta.
Si miramos las dimensiones, hablamos de un tamaño medio de 435 x 196 x 420 mm. Lo más sorprendente es que solo pesa 2,8 kilogramos, lo que la hace muy fácil de transportar y manipular durante el montaje. El interior viene pintado totalmente en negro, manteniendo una estética sobria y coherente.
En el apartado de compatibilidad, no se queda corta. Es apta tanto para placas base ATX como Micro ATX. Un punto muy fuerte es que permite instalar tarjetas gráficas de gran tamaño (con un espacio de hasta 410 mm en algunas versiones o 360 mm en otras) y disipadores de CPU que alcancen los 160 mm de altura, algo que no siempre se encuentra en cajas tan económicas.
Conectividad y Almacenamiento
El panel frontal es donde realmente brilla la Raven. Para los que mueven muchos archivos, cuenta con un puerto USB 3.0 de alta velocidad y dos puertos USB 2.0 adicionales. Pero el toque maestro es el lector de tarjetas SD, micro SD y TF integrado, que permite pasar fotos o documentos del móvil o la cámara al PC en un abrir y cerrar de ojos sin tener que conectar adaptadores externos.
Para el almacenamiento, dispone de una configuración versátil. Cuenta con bahías externas de 5,25 pulgadas y un hueco de 3,5 pulgadas. En el interior, encontramos espacio para discos SSD de 2,5 pulgadas y discos duros tradicionales, permitiendo una organización flexible para guardar toda la información del sistema.
Refrigeración y Flujo de Aire
Para evitar que el equipo se convierta en un horno, la caja viene con un ventilador frontal de 120 mm ya instalado. Sin embargo, el usuario puede ampliar el sistema instalando hasta tres ventiladores en total para optimizar el flujo de aire.
- Posición Frontal: Incluye 1 ventilador de 120 mm (sin LED).
- Posición Lateral: Soporta opcionalmente uno de 120 o 140 mm.
- Posición Trasera: Espacio para uno de 80 o 120 mm para expulsar el aire caliente.
Es importante mencionar que la fuente de alimentación se coloca en la zona superior, una configuración clásica que, aunque funcional, podría ser mejorada en modelos más avanzados. Además, cabe destacar que no incluye gestión de cables, por lo que habrá que ser creativo al organizar el cableado entre las bahías de los discos para que quede todo limpio.
Análisis de Precio y Valoración
Si hablamos de dinero, la NOX Raven es imbatible. Se puede encontrar por un precio ronda los 29,90 euros, lo cual es una auténtica ganga considerando que ofrece características de gamas superiores. Es una compra recomendada para aquellos que quieren un equipo bueno, bonito y barato sin renunciar a la estética.
Aunque no es la caja para un entusiasta extremo que necesite refrigeraciones líquidas complejas o un aislamiento acústico profesional, cumple de sobra con el perfil del usuario medio. Su montaje es intuitivo y rápido, requiriendo muy poco uso de herramientas, lo que facilita la vida a cualquiera que esté montando su primer PC.
Este chasis se presenta como una solución equilibrada que combina un diseño llamativo con una conectividad muy completa y la capacidad de albergar hardware potente, todo ello manteniendo un coste extremadamente reducido que la hace destacar frente a la competencia de gama entrada.

