- La freidora de aire permite sustituir el horno tradicional para elaborar tartas, bizcochos y flanes de forma más rápida.
- Es posible preparar versiones saludables de dulces clásicos, como galletas de avena o chips de fruta, reduciendo el uso de grasas.
- Permite cocinar postres de hojaldre y frituras dulces, como churros u oreos, obteniendo texturas crujientes con muy poco aceite.
Seguro que cuando te compraste la freidora de aire lo primero que se te vino a la cabeza fue hacer unas patatas crujientes o unas alitas de pollo. Es normal, porque la mayoría nos hemos lanzado con ella para hacer platos salados, pero la realidad es que este electrodoméstico es un auténtico comodín que puede dar la talla también en la repostería. Si tienes la máquina cogiendo polvo en la encimera, es el momento ideal para darle una segunda oportunidad y descubrir que puede ser tu mejor aliada para quitarse el antojo de algo dulce.
Lo mejor de todo es que no hace falta ser un experto pastelero ni tener un horno enorme para conseguir resultados profesionales. La freidora sin aceite es capaz de sustituir al horno convencional en muchísimas preparaciones, permitiéndonos cocinar en porciones más pequeñas, gastando menos energía y, en muchos casos, evitando que la casa se caliente demasiado en verano. Desde tartas cremosas hasta bollos crujientes, el abanico de posibilidades es sorprendentemente amplio y muy sencillo de ejecutar.
Tartas y Bizcochos Esponjosos

Si te gusta el sabor de la pastelería casera, empezar por un bizcocho es un acierto seguro. Puedes hacer el clásico bizcocho de yogur utilizando el propio envase como medida: tres de harina, dos de azúcar, uno de aceite y tres huevos. Para darle un toque especial, añade ralladura de limón y una pizca de sal. Para cocinarlo, basta con precalentar a 200 °C y luego hornear a 170 °C durante unos 30 minutos. Si el molde no tiene chimenea, es recomendable bajar un poco la temperatura para que el centro no quede crudo.
Para los amantes del chocolate, existe la opción de un bizcocho más intenso. Mezclando harina, cacao, levadura y sal con mantequilla, azúcar, huevos y vainilla, se obtiene una masa deliciosa. Un truco es fundir parte del chocolate previamente para darle más humedad al resultado final. Este se cocina a 180 ºC durante unos 20 minutos y se puede coronar con una cobertura de chocolate y nata fundida para un acabado irresistible.
La tarta de queso es, sin duda, uno de los éxitos rotundos de la freidora. Utilizando queso crema, huevos, nata, azúcar y un poco de harina, se puede lograr una textura cremosa similar a la tarta de la Viña. El secreto está en cocinarla a 170 ºC durante 45 minutos tapada con papel de aluminio perforado, y terminar con un golpe de calor a 200 ºC durante 8 minutos para que la parte superior se dore perfectamente. Es fundamental dejarla reposar en la nevera al menos 6 horas.
También existen variantes más ligeras o creativas, como el bizcocho de calabaza, que aporta una humedad increíble, o el bizcocho de natillas, que sustituye parte de la base líquida por natillas para obtener un sabor más rico y una miga muy tierna. En este último caso, basta con mezclar los ingredientes y hornear a 160 ºC durante unos 26 minutos aproximadamente.
Dulces Crujientes y Repostería de Hojaldre
El hojaldre se lleva fenomenal con la circulación de aire caliente. Una opción rapidísima son los donuts de hojaldre: solo necesitas dos láminas, huevo para pintar, mantequilla y una mezcla de azúcar y canela. Tras congelar la masa 15 minutos para que suban más, se cortan las rosquillas y se cocinan a 165 ºC durante 10 minutos. Una vez doradas, se pasan por mantequilla derretida y luego por el azúcar canela.
Si prefieres algo más clásico, los croissants rellenos de chocolate o las palmeritas son ideales. Estas preparaciones suelen requerir muy poco tiempo, generalmente entre 10 y 15 minutos a 185 ºC, logrando esa textura crujiente que tanto nos gusta sin llenar la cocina de migas de harina.
Otro postre espectacular es el strudel de manzana. Se prepara una compota rápida con manzana, azúcar, mantequilla, canela y nuez moscada. Esta mezcla se coloca dentro de círculos de hojaldre, se cierran y se pincelan con una mezcla de huevo y leche. Con solo 10 minutos a 175 ºC, tienes un postre digno de una cafetería austriaca en tu propia casa.
Frituras Dulces y Caprichos Rápidos
La freidora de aire brilla especialmente cuando queremos disfrutar de un frito pero sin sentirnos culpables por el exceso de aceite. Los churros crujientes en freidora de aire son la prueba perfecta. Mezclando agua hirviendo con harina y sal, se crea una masa que se puede introducir con manga pastelera directamente en la cubeta. Cocinándolos a 200 ºC durante unos 7 minutos, quedan crujientes y ligeros.
Para los más golosos, existen las Oreo fritas. Consiste en rebozar las galletas en una masa líquida de harina, leche, azúcar, huevo y vainilla. Se cocinan a 180 ºC durante unos 4 minutos por cada lado. Es un postre pecaminoso que reduce drásticamente la cantidad de grasa comparado con la fritura tradicional en sartén.
No podemos olvidar las torrijas, especialmente en épocas como Semana Santa. Al hacerlas en la airfryer, se mantiene la cremosidad interior pero se consigue una capa exterior tostada utilizando una fracción del aceite habitual, lo que las hace mucho más ligeras al paladar.
Opciones Saludables y Postres Individuales
Si buscas algo más nutritivo, las galletas de avena y plátano son la opción ideal. Solo necesitas plátanos maduros machacados, copos de avena, almendra molida y canela. Al formar bolitas y aplastarlas, se cocinan durante 25 minutos a 180 ºC, resultando en una merienda sana y deliciosa.
Para los que prefieren los postres al plato, el flan de huevo es un básico. Se prepara un caramelo rápido en el microondas y se vierte en moldes de silicona la mezcla de huevos, leche, azúcar y vainilla. El tiempo de cocción es corto: unos 16 minutos a 160 ºC, logrando una textura sedosa.
Finalmente, el coulant de chocolate es el postre perfecto para cerrar una cena. Para que el corazón quede líquido, la clave es un tiempo de cocción muy breve a temperatura alta. Se recomienda hornear durante 8 minutos a 200 ºC en moldes pequeños, sirviéndolo inmediatamente con un poco de azúcar glas o una bola de helado.
Como hemos visto, la versatilidad de la freidora de aire permite desde elaborar tartas complejas y bizcochos esponjosos hasta opciones mucho más ligeras y saludables como los chips de manzana o galletas de avena. La capacidad de este aparato para imitar el horno o la fritura tradicional nos abre la puerta a disfrutar de caprichos dulces de forma más rápida, cómoda y, a menudo, con menos calorías.






