Guía completa sobre los ruidos del lavavajillas: ¿Cuándo preocuparse?

  • La mayoría de los sonidos durante el ciclo de lavado son procesos hidráulicos y mecánicos normales del electrodoméstico.
  • Una carga incorrecta de la vajilla es la causa principal de los golpes y traqueteos repetitivos.
  • La presencia de objetos extraños en los filtros puede generar ruidos anómalos y afectar al rendimiento del motor.
  • Los sonidos metálicos intensos o vibraciones excesivas suelen ser indicadores de averías técnicas en la bomba o rodamientos.

Lavavajillas moderno y limpio abierto en una cocina contemporánea, ideal para ilustrar el estado general del aparato.

Seguro que te ha pasado: estás tranquilamente en el salón y de repente el lavavajillas empieza a hacer unos ruidos que te dejan pensando si todo va bien o si el aparato está a punto de pasar a mejor vida. La realidad es que estos electrodomésticos son máquinas complejas que mueven agua a presión y tienen motores girando, por lo que es habitual escuchar sonidos durante los distintos ciclos de lavado.

No obstante, saber distinguir entre un zumbido normal de la bomba y un chirrido metálico que indica que algo se ha roto es fundamental para evitar sustos. En este artículo vamos a analizar a fondo qué sonidos son parte del juego y cuáles deberían encender tus alarmas para llamar al servicio técnico antes de que el problema pase a mayores.

Sonidos habituales que no indican avería

Persona cargando platos en el lavavajillas, representando la importancia de una carga correcta para evitar ruidos.

Para no volvernos locos, lo primero es entender que el lavavajillas pasa por varias fases y cada una tiene su propia «banda sonora». Por ejemplo, cuando el programa arranca, es muy común oír un zumbido; esto no es más que la válvula de entrada abriéndose para dejar pasar el agua al interior de la cuba.

Durante el lavado propiamente dicho, escucharás salpicaduras o el sonido del agua siendo pulverizada. Esto ocurre porque los brazos aspersores están distribuyendo el líquido por todo el interior. Dependiendo de cuántos platos hayas metido y del programa que hayas elegido (como el modo Eco, que varía la potencia y temperatura), la intensidad del ruido cambiará, pero sigue siendo un funcionamiento correcto.

Asimismo, al final del ciclo o durante los aclarados, notarás un ruido de bombeo más constante. No te asustes, es simplemente la bomba de desagüe expulsando el agua sucia hacia el exterior para dejar la vajilla limpia.

El problema de la carga: cuando el ruido es culpa nuestra

Detalle de cubiertos de acero inoxidable organizados en el cesto del lavavajillas para ilustrar consejos de carga silenciosa.

Muchas veces culpamos a la máquina de ruidos que, en realidad, son provocados por cómo hemos organizado los platos. El traqueteo o los golpes secos suelen deberse a que la vajilla se mueve con la presión del agua. Para evitar esto, es vital que todo esté bien encajado y que los objetos ligeros no queden volando por ahí.

Un error muy típico es colocar platos demasiado grandes, bandejas de horno o tablas de cortar que obstruyen el giro de los brazos aspersores. Si oyes un chasquido rítmico, es muy probable que el aspersor esté chocando contra algún utensilio. Lo ideal es colocar las piezas más voluminosas en los laterales del cesto inferior y comprobar manualmente que los brazos giran sin obstáculos.

Consejos para una carga perfecta y silenciosa

  • Cesto superior: Reserva este espacio para tazas, vasos y boles pequeños. Deja siempre aire entre ellos para evitar que choquen, se rompan o queden restos de grasa. Los plásticos deben ir aquí arriba para que no sufran con las temperaturas altas.
  • Cesto inferior: Aquí va lo más pesado, como sartenes y ensaladeras. No hace falta que aclares los platos a mano antes de meterlos, pero sí es imprescindible quitar los restos grandes de comida para no atascar el filtro.
  • Cubiertos: Si no tienes bandeja superior, intercala las cucharas y tenedores para que no se peguen. El filo de los cuchillos siempre debe mirar hacia abajo por seguridad y limpieza.
  • Accesorios: Usa soportes para biberones o tapas de plástico pequeñas para que queden estables y no provoquen ruidos molestos al bailar dentro del aparato.

Ruidos anómalos y señales de alerta

Primer plano del compartimento del detergente de un lavavajillas, útil para secciones sobre mantenimiento y limpieza.

Ahora bien, hay sonidos que no tienen justificación mecánica normal. Si notas que el lavavajillas vibra más de la cuenta, podría ser que no esté bien nivelado sobre el suelo. Ajusta las patas para que quede firme y no golpee los muebles de la cocina.

Otro problema frecuente son los objetos extraños. Un trozo de vidrio roto, un hueso de fruta o una etiqueta de plástico pueden acabar en el sumidero. Estos elementos provocan chirridos o traqueteos irregulares durante el lavado o el desagüe. Si sospechas de esto, limpia los filtros con cuidado (usa guantes) y revisa la zona de la bomba.

Debes preocuparte seriamente y contactar con un profesional si escuchas ruidos de metal raspando metal, vibraciones muy fuertes que antes no existían o si el ruido viene acompañado de códigos de error en el panel. Estos síntomas suelen apuntar a fallos en los rodamientos del motor, el impulsor o la bomba de circulación, situaciones donde una revisión técnica es obligatoria.

Mantener una carga ordenada, limpiar los filtros regularmente y saber diferenciar los sonidos operativos de los fallos mecánicos te permitirá alargar la vida de tu electrodoméstico. La clave reside en observar si el ruido es constante, si ha aparecido de repente o si afecta a la limpieza de los platos, ya que la combinación de ruido y mal funcionamiento es la señal definitiva de que algo falla en el sistema interno del aparato.

Técnico profesional reparando la bomba de un lavavajillas en el hogar, ilustrando el momento de llamar al servicio técnico.