- iOS 26.3 introduce cifrado RCS, mejor soporte para accesorios y transferencia nativa de datos a Android mediante código QR.
- iOS 26 suma funciones de IA y herramientas ya presentes en Android, como filtrado de llamadas, traducción en tiempo real y rediseño de cámara.
- iOS 27 priorizará la limpieza de código, estabilidad y eficiencia energética, mientras Android 16 avanza en rendimiento e interoperabilidad.
- La presión regulatoria europea impulsa sistemas más abiertos y facilita cambiar entre Android e iOS sin perder datos esenciales.
Si sigues de cerca la actualidad móvil, habrás notado que las últimas novedades de Android e iOS están más conectadas que nunca. Regulaciones europeas, exigencias de interoperabilidad y la carrera por la inteligencia artificial están obligando tanto a Apple como a Google a abrirse un poco más y a copiar, sin pudor, las mejores ideas del rival.
En las últimas versiones de ambos sistemas vemos cambios muy potentes en iOS 26.3, iOS 26, los planes de iOS 27 y las mejoras de Android 16. Desde el cifrado RCS hasta la migración sencilla entre plataformas, pasando por funciones de IA que ya estaban en Android y por una limpieza profunda del código en iOS, el panorama es de lo más movido. Vamos a desgranarlo todo con calma, pero sin enrollarnos de más.
Novedades clave de iOS 26.3: una actualización pequeña, pero muy estratégica
La versión iOS 26.3 puede parecer poca cosa a primera vista, porque no trae un aluvión de cambios visuales ni funciones espectaculares, pero es mucho más importante de lo que parece: prepara terreno para la gran revolución que se espera en iOS 26.4 y, sobre todo, cumple con varias exigencias de la Comisión Europea en materia de interoperabilidad y competencia.
Apple se ha visto forzada a abrir un poco su jardín vallado y eso se nota en que las principales novedades de iOS 26.3 están pensadas para convivir mejor con Android y con accesorios de terceros. No es precisamente altruismo: la Ley de Mercados Digitales obliga a facilitar el cambio de plataforma y a no bloquear a la competencia con trucos técnicos.
En la práctica, cuando actualices tu iPhone compatible a iOS 26.3, te encontrarás una mezcla de mejoras de privacidad, nuevas funciones de mensajería y una integración mucho más sencilla con móviles Android, relojes no-Apple y auriculares de otras marcas.
Además, esta versión llega en un momento clave del ciclo del sistema: abre la puerta a la llegada de nuevas funciones impulsadas por IA en posteriores versiones y se coordina con el avance de Android 16, que también estrecha la mano a Apple en temas como la transferencia de datos.
Mensajería más segura y abierta: cifrado RCS y cambios empujados por Europa
Uno de los puntos que más estaba presionando la Comisión Europea tenía que ver con la mensajería entre plataformas y el trato preferente que Apple daba a iMessage frente a los SMS de toda la vida. Con iOS 26.3, Apple da un paso importante al mejorar el soporte de RCS.
El estándar RCS convierte la vieja app de SMS en algo mucho más moderno: permite enviar fotos, vídeos, notas de voz y mensajes enriquecidos sin recurrir a apps de terceros, unificando la experiencia entre móviles Android y iPhone. Lo realmente relevante ahora es que Apple ha añadido cifrado de extremo a extremo al RCS, siempre que los operadores lo soporten.
El cifrado extremo a extremo garantiza que solo el emisor y el receptor puedan leer el contenido de los mensajes RCS, evitando que puedan ser interceptados fácilmente por terceros o por la propia operadora. Es un movimiento que acerca bastante la experiencia de Mensajes en iOS a lo que ya ofrecen servicios como WhatsApp o Telegram.
Eso sí, el despliegue depende de cada operadora. En muchos países la activación del cifrado RCS será progresiva, así que puede que no veas todos los beneficios desde el primer día, pero la base técnica ya está en iOS 26.3 y eso cambia las reglas del juego.
Transferencia de datos entre iOS y Android: el muro empieza a caer
La otra gran novedad de iOS 26.3, posiblemente la que más titulares se ha llevado, es la opción nativa para pasar tus datos de un iPhone a un dispositivo Android usando un simple código QR y conexión WiFi. Nada de cables raros, nada de apps externas, nada de inventos a medias.
Esta función es fruto directo de la Ley de Mercados Digitales europea, que exige a los grandes actores que no aten a los usuarios a una plataforma mediante barreras artificiales. Apple y Google se han visto obligados a colaborar y el resultado es un sistema de migración bidireccional bastante sólido.
Por un lado, mantenemos Move to iOS para pasar de Android a iPhone. Y ahora, con iOS 26.3, aparece el equivalente inverso: Transferir a Android, integrado en los propios ajustes del iPhone. En ambos casos, los datos se mueven de forma directa entre dispositivos, sin pasar por servidores intermedios, lo que ayuda a preservar la privacidad.
Qué datos se pueden mover y qué se queda atrás
A la hora de usar Transferir a Android desde tu iPhone, la lista de contenidos compatibles es bastante amplia. Podrás llevarte sin problema:
- Fotos y vídeos de la biblioteca, con calidad completa y sin compresión extra.
- Contactos con todos sus campos (teléfonos, emails, direcciones y notas).
- Calendarios con eventos pasados y futuros (excepto algunas suscripciones compartidas).
- Historial de llamadas recientes, útil para no perder números importantes.
- Mensajes SMS y MMS almacenados en el iPhone.
- Alarmas configuradas en el iPhone, que se recrean en el Android.
- Ajustes de accesibilidad como tamaño de texto, inversión de colores o parámetros de lectura.
- Distribución de la pantalla de inicio en la medida de lo posible, ajustando iconos y apps.
- Fondos de pantalla tanto de bloqueo como del escritorio, que se replican en el nuevo teléfono.
- Notas de la app Notas de Apple, que se convierten en archivos de texto plano en la app de notas de Android.
- Lista de aplicaciones instaladas, que Android usará para descargar las versiones equivalentes desde Google Play si existen.
Sin embargo, hay contenidos que siguen siendo territorio “cerrado” de Apple y no se pueden transferir con el sistema de QR:
- Datos de la app Salud (actividad, sueño, frecuencia cardíaca, ciclos, etc.), que no se exportan a Google Fit o Samsung Health.
- Todo lo que tengas en Apple Wallet: tarjetas de pago, tarjetas de embarque, entradas, carnés, etc.
- Mensajes de iMessage; solo migran los SMS y MMS, no las burbujas azules.
- Datos internos de apps que no usen sincronización en la nube o no tengan versión Android.
- Dispositivos Bluetooth emparejados, como AirPods o altavoces, que hay que volver a enlazar de cero.
- Contraseñas del llavero de iCloud, que tendrás que exportar manualmente en CSV y luego importar en Google Password Manager o similar.
- Configuración de HomeKit y dispositivos de casa inteligente solo compatibles con el ecosistema de Apple.
En el caso de WhatsApp, la transferencia de chats sigue su propio camino: se gestiona desde dentro de la propia app usando la función de migración de historial entre iOS y Android que la aplicación ya ofrece desde hace tiempo.
Cómo funciona la transferencia con código QR
El sistema se puede iniciar de dos maneras y en ambos casos la clave está en el QR que muestra el teléfono Android, que el iPhone debe escanear para establecer la conexión WiFi directa.
Si estás configurando un Android nuevo, el proceso sería así, a grandes rasgos:
- Enciendes el Android y sigues los pasos iniciales hasta que aparezca la opción de trasladar datos desde iPhone.
- El Android genera un código QR en pantalla.
- Abres la app Cámara en tu iPhone con iOS 26.3 y escanéas ese QR.
- Ambos dispositivos se conectan entre sí por WiFi.
- Eliges qué quieres transferir (fotos, contactos, mensajes, etc.).
- Confirmas y esperas a que termine la copia.
- Si tu operadora y dispositivos lo permiten, puedes transferir también la eSIM.
Si ya tienes el Android configurado y quieres hacer la migración más tarde, en el iPhone hay una ruta directa:
- Abres Ajustes en tu iPhone.
- Entrar en General > Transferir o restablecer iPhone.
- Seleccionas la nueva opción Transferir a Android.
- Colocas ambos móviles cerca, pulsas Continuar y usas la cámara para escanear el QR del Android.
- Desde ahí, sigues el asistente: eliges datos, confirmas y dejas que termine el proceso.
Durante toda la operación es crucial que ambos dispositivos tengan batería suficiente, WiFi y Bluetooth activos. Si vas a mover una gran cantidad de fotos y vídeos —por ejemplo, una galería de 50 GB—, lo ideal es mantener los dos móviles enchufados, porque el proceso puede alargarse entre media hora y más de una hora.
Requisitos y transferencia solo de eSIM
Para que todo esto funcione, hay una serie de condiciones técnicas: necesitas un iPhone o iPad con iOS 26.3 o superior y un Android 16 compatible. Fabricantes como Google, Samsung, OnePlus o Xiaomi ya han comenzado a ofrecer soporte, aunque conviene revisar siempre las notas del modelo concreto.
Además, ambos dispositivos deben tener conexión WiFi y Bluetooth habilitado. Si quieres transferir la eSIM, también necesitas que tu operadora admita la portabilidad de eSIM entre dispositivos. En España, por ejemplo, la compatibilidad está limitada a determinadas compañías como Movistar, Orange o Vodafone.
iOS 26.3 incorpora, además, una opción específica para quienes solo quieren mover la eSIM sin copiar el resto de datos. Desde Ajustes > Datos móviles > Transferir a Android > Transferir eSIM, el iPhone genera un QR que el Android puede escanear durante la configuración de su eSIM.
En cuanto se complete ese paso, la línea dejará de funcionar en el iPhone y pasará a estar activa solo en el Android. Es muy útil si estás probando un móvil nuevo, pero hay que asegurarse de que tu operadora no cobre por el cambio y de que todo se realiza correctamente.
Otras mejoras de iOS 26.3: audio, privacidad y personalización ligera
Aunque la migración a Android se ha llevado todos los focos, iOS 26.3 también incluye un puñado de cambios interesantes en el día a día, especialmente si usas accesorios de terceros o te preocupa tu privacidad.
Por un lado, Apple ha tenido que abrir sus funciones estrella de audio: el emparejamiento rápido de auriculares al acercarlos al iPhone ya no será exclusivo de los AirPods. Con la nueva actualización, ciertos modelos de auriculares de terceros podrán enlazarse de manera casi instantánea simplemente acercando el estuche al teléfono.
No solo eso: también se habilita el cambio automático entre dispositivos con auriculares de otras marcas, una característica que hasta ahora era uno de los grandes diferenciales de los AirPods dentro del ecosistema Apple. Si llevas los cascos conectados al iPhone y al Mac, el sonido podrá saltar de un dispositivo a otro en función de cuál estés usando.
En materia de notificaciones, Apple intenta ponerse al día con los relojes no-Apple. El iPhone mejora la gestión de avisos para relojes de terceros, de modo que ya no dependerán tanto del Apple Watch para una experiencia decente. Para ello, se recurre a opciones de reenvío de notificaciones dentro de los ajustes.
También hay cambios en privacidad de ubicación: iOS 26.3 añade la posibilidad de compartir una ubicación menos precisa con la red móvil, sin perder calidad en las llamadas ni en los contactos de emergencia. De momento solo está activo para dispositivos con módem 5G propio de Apple en determinadas operadoras de Alemania, Reino Unido, Tailandia y Estados Unidos.
Por último, se ajustan pequeños detalles de personalización, como la reorganización de los fondos de pantalla nativos. Los wallpapers de Tiempo y Astronomía pasan a estar separados en categorías diferentes dentro de los ajustes de fondos, un cambio menor pero que ayuda a mantener todo un poco más ordenado.
Funciones de iOS 26 inspiradas en Android: IA, llamadas y cámara
Con iOS 26, Apple presume de rediseño general del sistema y de un buen puñado de funciones basadas en inteligencia artificial, pero cuando se miran con lupa muchas de ellas tienen un aire muy familiar para quien lleve tiempo usando Android.
Uno de los ejemplos más claros es el filtrado inteligente de llamadas y el asistente en espera. Apple ha presentado una función capaz de detectar llamadas sospechosas y un sistema que te avisa cuando una operadora humana responde tras un rato de espera. En esencia, lo mismo que Google lleva ofreciendo en sus Pixel desde hace varias generaciones.
El conocido Call Screening de los Pixel, presente desde Android 14, ya permitía que el teléfono respondiera por ti a llamadas de números desconocidos y filtrase posibles spam. Y la función Hold for Me, que se encarga de aguantar en línea hasta que alguien te atiende, debutó en Android allá por 2020. Apple las une y les da un acabado pulido, pero no está inventando nada realmente nuevo.
Otra función que llega a iOS 26 es la traducción en tiempo real durante llamadas. Puedes mantener una conversación básica en otro idioma, ideal para reservas, gestiones sencillas o hablar con comercios en el extranjero. Samsung ya ofrece algo muy parecido con Galaxy AI en sus modelos más recientes, como el Galaxy S25.
También vemos novedades en las sugerencias contextuales: iOS 26 sugiere acciones basadas en lo que aparece en la pantalla, por ejemplo, crear un evento cuando detecta una fecha en una captura o proponer tareas en función de textos resaltados. La idea lleva rondando en Android más de una década, primero con Google Now, luego con Google Lens y, más recientemente, con la función Rodea para buscar que permite seleccionar cualquier parte de la pantalla.
En la cámara, Apple introduce un diseño más simple que se centra en fotos y vídeos como modos principales, relegando el resto a un carrusel secundario. Es una filosofía muy similar a la que llevan usando los Pixel desde hace tiempo, donde las dos opciones principales son muy accesibles y el resto de modos se esconden en un menú aparte.
También se refuerza el control de spam en mensajes y llamadas. iOS ahora manda automáticamente los mensajes sospechosos a una carpeta separada sin notificaciones, algo que Android ofrece desde hace años tanto en la app de Teléfono como en Mensajes con ayuda de la IA para detectar estafas en tiempo real.
En el terreno más lúdico, Apple introduce Genmoji y stickers personalizados generados a partir de emojis y texto. La idea de combinar emojis para crear stickers únicos ya la conocemos desde 2020 gracias a Emoji Kitchen en Gboard. De nuevo, Apple ofrece una versión más flexible y vistosa, pero la semilla viene de Android.
Por último, el gran rediseño visual con efecto Liquid Glass, lleno de transparencias y reflejos tipo cristal, recuerda bastante a temas de Android de hace años y a cierto aire del Material Design de Google. Apple lo lleva a un nivel muy elevado de pulido, con coherencia con VisionOS, pero la inspiración en antiguos launchers como GO o ADW es difícil de pasar por alto.
iOS 27: menos fuegos artificiales y más estabilidad y batería
Mientras iOS 26 y 26.3 ponen el foco en la IA y la interoperabilidad, en el horizonte asoma iOS 27 como una versión centrada mucho más en la limpieza interna y la eficiencia que en los grandes cambios de interfaz.
Las filtraciones apuntan a que Apple no considera iOS 27 una de las actualizaciones más revolucionarias de la historia del sistema, sino una especie de “puesta a punto” general. Habrá mejoras en estabilidad, en rendimiento y en consumo energético, algo que muchos usuarios llevan tiempo pidiendo a gritos.
Durante años, cada nueva versión de iOS se ha ido construyendo sobre la misma base, añadiendo capas y más capas de funciones. Eso ha provocado que el código interno acumule bastante “basura” y componentes antiguos que, aunque no ocupan mucho almacenamiento, sí lastran el rendimiento y la gestión de recursos.
Con iOS 27, Apple planea eliminar código heredado que ya no es necesario, optimizar partes del sistema y actualizar varias apps nativas que llevaban tiempo sin tocarse. Se esperan pequeños ajustes estéticos en el material Liquid Glass, pero nada que suponga un re-diseño tan grande como el de iOS 26.
La ventaja es que esta limpieza debería mejorar la autonomía y la fluidez incluso en modelos de iPhone más antiguos, no solo en los últimos lanzamientos. Y aunque la prioridad sea la estabilidad, todavía hay margen para que Apple introduzca alguna función de inteligencia artificial que haya retrasado en versiones anteriores, incluida una evolución más potente de Siri.
Android 16 y la actualización de gamas superventas
En el campamento Android, la situación es diferente pero complementaria. Android 16 ya está presente en varios dispositivos, algunos con capas como HyperOS 3 y futuras actualizaciones de Android, mientras otros modelos muy populares están esperando su turno.
Entre los que más interés generan se encuentran los Redmi Note 13, una familia de teléfonos con ventas millonarias en todo el mundo. Sus usuarios están especialmente pendientes de cuándo llegará Android 16 a sus terminales, tanto por las mejoras de seguridad como por las novedades en rendimiento y en inteligencia artificial.
Google, por su parte, sigue tirando del carro con funciones que luego acaban inspirando a iOS: pantallas inteligentes para llamadas, traducciones en tiempo real, detección de estafas y mejoras continuas en la integración con servicios en la nube. Todo ello se va reforzando con cada nueva versión de Android y con el trabajo paralelo de fabricantes como Samsung, Xiaomi u otros.
En este contexto, la cooperación entre Google y Apple para la transferencia de datos entre Android e iOS se convierte en un ejemplo de cómo las regulaciones pueden forzar acuerdos útiles para el usuario. Aunque sigan compitiendo ferozmente, ya no pueden ignorarse ni levantar muros tan altos como antes.
Con todas estas piezas sobre la mesa, el usuario medio sale ganando en interoperabilidad, seguridad y facilidad para cambiar de móvil o de plataforma, aunque todavía tengas que despedirte de algunos servicios exclusivos si decides cruzar de un lado a otro.
Al hilo de todo lo visto, la fotografía actual es clara: las novedades recientes de Android e iOS se empujan mutuamente hacia sistemas más abiertos, mejor protegidos frente a spam y estafas, mucho más inteligentes gracias a la IA y, sobre todo, menos esclavos de un solo ecosistema. Entre la migración vía QR, el cifrado RCS, las funciones compartidas de llamadas inteligentes, la limpieza profunda del código de iOS 27 y la expansión de Android 16 en gamas superventas, cambiar de móvil —o incluso de bando— es hoy mucho menos dramático que hace unos años, aunque seguirás pagando el peaje de dejar atrás ciertas “magias” exclusivas como iMessage, Apple Wallet o HomeKit.
Guía de compra
- 1 Novedades clave de iOS 26.3: una actualización pequeña, pero muy estratégica
- 2 Mensajería más segura y abierta: cifrado RCS y cambios empujados por Europa
- 3 Transferencia de datos entre iOS y Android: el muro empieza a caer
- 4 Otras mejoras de iOS 26.3: audio, privacidad y personalización ligera
- 5 Funciones de iOS 26 inspiradas en Android: IA, llamadas y cámara
- 6 iOS 27: menos fuegos artificiales y más estabilidad y batería
- 7 Android 16 y la actualización de gamas superventas

